Literatura

    Home

    Inicio

    Contácto



  El Rio

Cuento




Era un buen discípulo, pero llega un día en que su maestro estaba por morir.

"Maestro; luego que mueras, no tendré guia, no sabré que hacer para hallar la sabiduria, si hay algo que creas que me pueda ayudar cuando tú no estés, por favor dímelo ahora".

- Debes buscar un rio de aguas muy claras, que comenzará con una corriente suave casi imperceptible, debes seguirlo en el sentido que esa corriente avance, trata de no distraerte, y sigue ese rio hasta que halles su desembocadura en el océano.
No hagas otra cosa que hacer tus oraciones y buscar el rio, pero sé fiel y persevera -, le dijo el maestro.

Luego de la muerte de su maestro, junta sus cosas y se encamina en busca de ese rio, sube montañas, cruza valles, desiertos y llanuras, se alimenta cuando encuentra con que hacerlo, y solo se detiene para descansar cuando ya no puede seguir.
A su alrededor se mueven las cosas con sus ruidos, y los hombres con sus juegos, palabras interminables, distracciones, problemas, miserias, etc., etc..
Pero recordando el consejo de su maestro no se entretiene, ni se distrae.
Durante el camino pregunta a unos y otros acerca de un rio con las caracteristicas que el busca, recibe muchas indicaciones contradictorias unas con otras, pero él sigue constantemente en su búsqueda.

Encuentra un rio, pero al poco tiempo de seguirlo este se secaba en un territorio árido, encuentra otro muy caudaloso, lleno de embarcaciones, de gente haciendo negocios, pero el rio es de aguas sucias y malolientes.

A pesar de los muchos intentos y de haber visitado muchos rios no encuentra el que busca, pero se mantiene fiel y con la esperanza de poder encontrarlo por que confiaba en la palabra de su maestro.

Durmiendo bajo las estrellas, despertándose con los pájaros al amanecer, observando la naturaleza y comiendo de sus frutos, con calor, con frio, con lluvia, pero siempre haciendo sus oraciones, siempre fiel.

Una mañana despertó como siempre, hace su oración y mientras lo hacia vió el rio de aguas claras, se quedó inmóvil, para no perderlo de vista, la corriente de ese rio que habia comenzado muy tenue se fue incrementando hasta ser una corriente fuerte y clara.

Esa fuerte corriente llegaba hasta el océano y desembocaba en él de manera armoniosa.

Este era el rio!!.

Tanta búsqueda había tenido su premio, había encontrado su rio, era tal cual le había dicho su maestro.

Lo que sintió fue algo distinto a la alegria, fue la plenitud, la paz, algo inefable, indescriptible, que solo el que lo experimenta lo sabe.

Sintió muy interiormente que lo había logrado, lleno de paz se levantó tomó sus cosas y se dispuso a seguir caminando, miró a su alrededor para ver que rumbo tomar y se dio cuenta que estaba en medio de un desierto.



Autor : DC


Derechos Reservados







 

www.d1c1.com